En el año 1900, Vegadeo, que entonces se llamaba Vega de Ribadeo, sólo hacía sesenta y seis años que tenía municipio propio, al haberse segregado de Castropol en el año 1834, tras haber alcanzado notable peso industrial y demográfico e importancia económica, gracias en gran parte al impulso que recibiera de la instalación en la villa de una fábrica de armas, decidida por la Junta Soberana de Asturias en plena Guerra de la Independencia y a causa del repliegue a que obligara la invasión napoleónica. Vegadeo florecía hace cien años de artesanos del hierro, el acero y la madera, de aserraderos, de fábricas de curtidos de piel, de papel y de chocolate, de molinos harineros, de forjas e industrias de clavazón y de fundición de bronce.
Por aquella epoca José Veiguela Viña comenzó con nueve operarios su andura como empresario, concretamente en el año 1957, comprando y talando madera en el monte, principalmene pino que se destinaba a la mineria, y eucalipto y castaño, especialmente para chapas finas.Poco después en el año 1965 se construyó el aserradero uno de los mas modernos de la zona , con una maquinaria de la marca gillete, importada directamente desde Francia, Por aquel entonces la empresa ya daba trabajo a 25 personas. En el año 1975 se puso el almacén de maderas combinado con el aserradero y en el año 1982 se cambia la forma legal de la empresa pasando a ser Sociedad Anónima creándose así lo que hoy es Maderas Veiguela S.A.








